sábado, 23 de febrero de 2013


martes, 29 de enero de 2013











jueves, 10 de enero de 2013



sábado, 22 de diciembre de 2012

El canario de la abuela


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Collages















lunes, 3 de diciembre de 2012


piaras     parvadas y muñecas
(responsos a la virgen de soló)


puede ser     es cierto     que durante algunos instantes
adivines mis rasgos cubiertos por un techo lindo de lo lindo     
con detalles rococó

puede ser     no lo niego     que cierta duda te invada      
pero la duda no es la madre de ningún vicio

fue de la noche insisto     el manto y los primeros jadeos
el agua evaporándose     el caramelo pegajoso    
y el niño dios postrado de cabeza

pero  estuvimos más allá de  las noches tintineantes
templos     urinarios y rocío

y sin embargo

en el campo
las muchachas conservan sus mejillas suaves

la lámpara abismal     el traje del otoño     y el pasto que no crece
se repiten hinchando los pulmones

y a la manera de cierto ovidio     el aguardiente y la carne
rosa con el tiempo pero no crece

halla el niño su lenguaje     lejos de las manos impacientes
donde los cuadros se presentan retraídos

y  me encuentro con la nítida imagen de tu cintura delineada
sirva como referencia el más caro de los moldes    
y el perfecto receptáculo de tus carnes en ciernes

tus glúteos firmes y suaves y esos ojos…
mis pies descalzos que se confunden con la yerba
y el pellejo que nos cubre y suele no rasgarse con el pasto

y sin embargo

en el campo
las muchachas conservan sus mejillas suaves



juan pablo castel  y el explorador  mecánico


i.
no es bella la ciudad     pablo     nublada      con ese olor a grasa y agua hedionda que satura cada esquina
no son acaso bellos nuestros ojos      hinchados y rojizos      embelesados por el viento y la carne que se deshace con el ocio
lo sé    pablo     no lo ignoro
pero nadie lo advierte si no lo gritas cerca de su oído
si miramos de cerca a las muchachas     en todas ellas se advierte una mirada que lastima
no se pinta bella la noche     aquella que infecta a la ciudad en viernes
sabemos de sobra que cada uno de sus ladrillos conserva un nombre propio
pero desde la azotea de un edificio sin escaleras     todo se advierte muy distinto
la noche      pablo     despliega sus carnes     impúdica     nadie la para
te has preguntado  por qué el humano se aleja siempre de sus heces

ii.
estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
los hombres como nosotros tienen mala memoria     sin embargo     pese a todo      la conservan

iii.
sobre la ineficaz densidad de las miradas
que cierne de noche la desmesurada altura de los cuatro puntos cardinales
norte     donde se concentran las aves
sur     la mentira descubierta    
una mitad que se aproxima otra que se aleja
el viento que acaricia tus cabellos     
y la espesura que  contrarresta cualquier intento de despegue
estamos condenados al recuerdo     hagamos un rewind de nuestras vidas
y omitamos la media tableta de paxil  para la tristeza de los viernes

estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
ni en el este
ni el oeste

iv.
los ojos nos abruman viejo    
qué te dicen a ti los ojos     pablo
lanzas clavadas a la carne que las retiene
qué te dicen a ti los ojos     pablo
lanzas clavadas a la carne que las inutiliza

v.
cada vez son más escasas la ventanas
cada vez más escasas las mujeres que las miran









Del inédito "Reescritura práctica de un manual sobre defensa personal"



jueves, 22 de marzo de 2012

martes, 4 de enero de 2011

De mi segundo poemario: "odilón" próximo a publicarse



odilón  desde la perspectiva no siempre exacta de su portador


EN ESTOS MESES de encierro
he intentado muchas veces razonar la última palabra del ciego...
Ernesto Sábato


ayer odilón     caro amigo
bajé  por la escalera a tientas
para no toparme con mi sombra
dejé atrás mi piel escamada
y corrí bajo los cascos de un equino

- vieras que ni siquiera tuvo
la delicadeza de mirarme  a los ojos-

dirigí una mirada
a los huecos de mi rostro
donde  inventamos un lenguaje mutuo
donde  dibujamos símbolos                             
que sólo nosotros comprendimos
donde construimos una fonética distinta
a la de nuestros abuelos
e hicimos de nuestra imagen
una estampa en negativo

ahí donde la luz nos penetró al mismo tiempo
y nos llagó la carne en partes iguales
nos rasgó las tripas y testículos
y el rostro todo de igual manera
tendí mi cuerpo en espera de ese ansiado sueño
de la imagen única y verdadera

recorrí  los caminos     odilón
donde cuentas
que las personas suelen mirarse a los ojos
por días
por meses
y  por  años
donde la piel del rostro se transforma
en un ser unánime
y  las miradas se confunden juntas
en un punto imaginario

recorrí los caminos trazados hace lustros
borrados por el paso de los días
pero muy a pesar de mis esfuerzos    
aquellos rostros no me ofrecen
más que horizontes vacíos

rara ítaca me presentas con tus relatos amigo
el  lugar donde nuestro padre
se niega tres veces a sí mismo
el lugar donde la luz del  astro rey nos encandila
y transforma a tristán e isolda
en puercos travestidos

hijos de las sombras nos llamaban
hijos del encierro   
de alas desplumadas y cera derretida
de  carne trémula y palabras escondidas
que se meten por debajo de las uñas

pero aún así  somos inmortales
una imagen impresa
que reniega de su alegoría
que besa
copula
fornica
y expulsa la sangre
que  mana de la noche
habitantes de la frontera más lejana
del país sin bordes
y  la imagen perceptible

llegamos tarde
y tus palabras terminaron
por quemar la tierra que pisábamos
de nuestros ojos brotó sangre y aguamala
y nuestras cabezas trazadas al azar
terminaron  por deformarse tanto a la usanza de viejos trofeos
y de nuestro cuerpo entumecido
emergió la última mirada en espera de respuesta

sin embargo     tú no provocaste que me ahogara en un vaso de agua
tú  me  ahogaste  en la catarata de un ojo
y no sabes o no quieres darte cuenta
que es imposible cambiar lo que nos rodea
con un simple pestañeo

vi  mis adentros      y me vi las entrañas
y las tripas colgando     rojas como en tendedero
y mis carnes llagadas por dentro
y mi aliento cortado
y mis ojos cegados desde dentro
susurrándome al oído

cuántas veces en la vida     hermano

te ha sangrado la retina


  
 principio de la visión  estenopeica  
(remembranzas de odilón)


                                                                         Soy un producto
                                                                           soy un símbolo
                                                      de juegos interminables(…)
                                                                                         Crass


es hora de que mi reflejo se confunda con mi aliento
mi cuerpo desde el culo hasta la lengua
es proporcional a la imagen que refleja
y  me es permitido hablar
de lo que no se alcanza a ver
de lo que no se alcanza a distinguir

los ojos no son necesarios
para ver los sueños
si no para ver sólo  lo que puede ser concebido
y admirar lo que está construido de fondo
de esa manera  lo que está a nuestro alcance
toma forma y se describe
para volverse una representación inexacta
de una realidad cambiante

hipotéticamente una sombra no tiene reflejos
una sombra se basta
con su sombra misma
y la historia más contada
sobre el fondo y la forma
se mutila
con la cara cortada
por un haz de luz en forma de navaja
mientras mi memoria
observa cuando cuelga en llamas
en el cuarto más oscuro
el retrato de mi padre
al lado de su madre loca  y decrépita
con espinas en la frente

vuelvo a verlo en el mismo espejo   
atestado con llamas y recuerdos
sin que en ese espejo se reconozca mi imagen
se rompió el espejo mágico en el que volvía
a verme idéntico
y en cada fragmento fatídico veo sólo un
pedazo de mí
un pedazo de él y de mí
mientras  la imagen figurada se convierte
en un rostro  segmentado
que cubre sus ojos con agujas
mientras la imagen figurada de mi padre
arde entera en un cuarto oscuro



ilusión de muller-lyer

abriré los ojos de una vez por todas
para por fin quedarme ciego
y sentir a solas con mis manos
todo el sudor frío de un hombre sin aliento
separaré los cabellos de mi rostro sólo con
mis manos
y desde la frágil utopía de la inocencia
mis nervios y tendones
se fundirán
como  el molde de una estatua de cera perdida

con  mis pensamientos
desde lo profundo de la noche
atascando con delirios la palabra de un alma empeñada
mirare desilusionado
que todo es tal y como lo recuerdo
que nada ha cambiado
que todo es exactamente
como antes de cerrar los párpados
que la luz y las sombras
ejecutan su danza monocorde
a la hora primera de la noche
y las lágrimas corren hacía el cielo

he amado en más de una ocasión
a una ciega te digo
y sus lágrimas corren hacia el lado opuesto de su sonrisa
he comido los desechos de la vista ennegrecida
y el sabor de lo perdido regresa intacto con el olor de los ojos negros

aticemos con el viento de la noche el calor de la mirada que reinventa
fundamos imagen y sombra con el estertor de un hombre en llamas
y llamemos a la muerte por su nombre
llamemos a los demonios por su nombre
y arranquemos nuestra carne con un solo movimiento

que el sabor de la derrota invada comisuras y orificios
y que el amor de una ciega se convierta en la última esperanza de un hombre con los ojos   
                                                                                                                               /vendados
que a tientas busca el camino hacia la tierra de nadie
donde dos líneas paralelas asemejan un horizonte que se pierde en una sola línea recta



  
 escucha hombre el curioso estruendo de un cristal
o de un ojo de vidrio que se estrella

                                                                     En Yankilandia el cowboy Fritz
                                                                                    mató a la obscuridad

                                                                                           Carlos Oquendo

1

lucía tiene un ojo en lugar de sexo
y por ese hueco descubre cuando digo mentiras
lucía tiene un ojo en lugar de sexo y con ese ojo
me deleita cuando nos quedamos a oscuras
lucía tiene un ojo en lugar de sexo
y con ese ojo los dos miramos
un universo que conspira

2
a mitad de la imagen entre párpado y pestaña
cuchillo
castígame lucía y trágame entero
y déjame ciego

3
escucha lucía el curioso estruendo de un cristal
o de un ojo de vidrio que se estrella
lo hemos visto destruirse a sí mismo
por no gustarle lo que mira
y al verlo ciego creemos en la ceguera
al verlo ciego creemos en la ceguera
al verlo ciego todos nos sabemos ciegos
donde han quedado atrás los días en que los primitivos
veían sólo con sus manos

4
hay un escenario que se cierra tras nosotros
un oscuro telón que nos oculta después de sabernos observados
por las miradas morbosas de los vivos

5
lucía tiene un ojo en lugar de sexo
lucía tiene un ojo que juntos dejamos ciego

6
un hombre  inventa sus propias realidades
un hombre miente por sus propias realidades
un hombre muere por sus realidades inventadas
y lucía
ha muerto por su imagen inventada
por el recuerdo de un hombre dormido

7
lucía
tu sexo es un ojo enorme
lucía
la noche es una visión etílica
lucía
cómo saber cuando hemos quedado ciegos
lucía
cómo saber cuando hemos quedado ciegos


  

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jueves, 11 de noviembre de 2010

Próximas actividades en la Feria Internacional del libro del Palacio de Minería de la ciudad de México 2011



-Jueves 24 de febrero de 18:00 a 18:45 hrs. Presentación de libro. Venus y las moscas, de Gerardo Miranda. Con Mario Meléndez. SALÓN RAFAEL XIMENO Y PLANES.
-Viernes 25 de febrero de 16:00 a 16:45 hrs. Lectura de poesía. Primer encuentro de poesía femenina (1965-1990). Con Julieta Gamboa, Adriana Tafoya y Alicia Quiñónez. Modera: Gerardo Miranda. SALÓN EL CABALLITO.
-Jueves 3 de marzo de 17:00 a 17:45 hrs. Presentación de libro. 34 episodios de piscis, de Hugo de Mendoza. Con Gerardo Miranda y el autor. Modera: Mario Meléndez. SALÓN RAFAEL XIMENO Y PLANES.

martes, 21 de septiembre de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010

Selecciòn de Venus & las Moscas (el golem ediciones, Mèxico 2010)


                                        (selecciòn de mi libro recién sacadito de la imprenta)


canto incompleto de una lengua minusválida (la persistencia de lo sonoro)

la reivindicación
de un ángel caído
es posible sólo desde el suelo
aún si ese ángel recorre la acera de memoria
y su lengua borrada atraviesa
cada uno de los destinos imaginados
por su padre

y entonces como si el olor de lo descompuesto
sucumbiera en lo alto de la cima
las palabras se restriegan en una mente
un tanto incomprensible
que aparta de sí misma rabia
rencor
y el absoluto

brindo por los hombres sin espaldas
por las mujeres sin memoria
brindo por los ciegos
por los muros astillados
y las plataformas incendiadas
asimismo
brindo por los que han visto
la lengua de un erizo
y les ruego
que me regalen sus ojos

si esa lengua es igual de tersa
al conjunto todo de su piel
pido disculpas por arrancarla
con mis dedos
como hice con la mía

la lengua tumefacta de un hombre
es el color de su memoria
el rostro amoratado de sus manos
es el color de su presente
y su lengua absorbe desde siempre
las gotas de su vida evaporada





seis instantes en la vida de un pirómano


recuerdas padre
cuando incendié tu cama
y por causas que aún no entiendo
erré al incendiar la casa entera

cuando sentado
frente a la estufa
acercaba cuerpecitos
ensartados en alambre
hasta que el plástico derretido
me quemaba la piel

no eran suficientes
los juegos pirotécnicos
ni las fogatas en el jardín

recuerdas
nuestros rostros quemados
por una flama venida de lejos
algo encendido
en el fondo de nuestras voces
que nos rasgó la garganta
de igual manera
fundiendo nuestros huesos y sueños
llenándonos de flamas
y del humo que detestas

recuerdas padre
cómo era nuestra vida antes del incendio
el instante cuyas flamas
no apagaron mis orines

la lumbre brotando de los ojos
como las flamas más intensas
de la noche
que se encierra entre las manos

ardamos pues dijiste
ardamos desde dentro
en un altar absurdo
ardamos por nuestros pecados
que arda nuestra casa
y que los recuerdos
nos consuman lento
como la lumbre de un cerillo

que una flama venida de lejos
arrase nuestras huellas
y deje lampiños nuestros cuerpos
y el calor insoportable
arrase nuestras llagas
y nuestras escamas sufran el ardor
de los quemados

que la lumbre más intensa nos cocine
las entrañas
y nuestra vida
padre
ensartada en alambre
nos queme poco a poco la piel





al buen samaritano


tanto va el cántaro al agua dicen
que acaba por convertirse en agua
luego
el agua convertida en lodo
moldea al hombre a su antojo
y el agua derramada por los ojos
se evapora por la lengua
y se riega por el culo
y el hombre antes agua
(si es que lo fue algún día)
regresa convertido en polvo
y se pierde en la ventisca




canto de holofernes a judith posterior al desprendimiento (forzado) de su cabeza

un hombre no debería
necesitar una armadura
para dormir tranquilamente
junto a la mujer que ama
la fecha
para observar el reflejo de una mujer
de carne blanda
es la primicia que nos desplaza
al descubrirnos desnudos

dos son los ojos que dejan de mirar
y se pudren
al tiempo que la marca de la ausencia
deja un temblorcito al ras del cuerpo

la visión perdida de una hembra
destruye
como construye su aliento cercano
después del coito
y no sólo son necesarios los ojos
para dejar de mirarla
es necesario desprenderse
de su aroma impregnado
y de su imagen última
clavada en la retina

cuando el término dantesco
no es la analogía de
los nueve círculos del infierno
si no la descripción un rostro
ante la pérdida
de su beatriz
dos son los ojos que miran
y tocan un reflejo

dos son las manos en una silueta frágil
en la noche de la frontera prometida
lámina de calor y odio
el juego de los instantes y la gallina ciega

dos son los cuerpos que se separan
y se unen al ritmo de la danza más abrupta
dos son los ojos que se juntan y estallan
y dos las manos que retuercen un pescuezo

uno es el instante que envuelve el calor
de las semillas y la bruma de los labios
cuando el actor más improvisado
termina acariciando
con su lengua
las palabras más obscenas

el aroma de una hembra
resuena en los oídos
y los muros más endebles
terminan por aplastarnos
y cortarnos la cabeza

 
 
 
églogas abordo de un grand marquiz 89

me he esforzado los últimos años
en borrar el rostro de un caballo
bajo las llantas carablanca
de un marquiz 89

el parabrisas estrellado
la sangre del toldo
el aroma del mezcal
y el sudor de las montañas

no me hables de los pájaros
ni del viento
ni de los ríos
ni de los ojos que jamás cicatrizan

he olvidado mi cuerpo de mosca
y tu cuerpo de mosca
que vuelan alrededor
de las ventanas cerradas
adivinando a tientas el origen de la luz

metí mi lengua
en tu cara blanca
sin confiar en el simple
abrazo de los huesos
y vi tu cara blanca
transformarse en una mancha

las últimas caricias están a mi nombre
y nuestros deseos
sólo son palabras anfibias
en el lodo de mis labios
atravesando un camino
asfaltado con saliva

me he esforzado los últimos años
en borrar el recuerdo de tu cuerpo
abordo de un marquiz 89

bajo la cara blanca de una luna
violada




un hombre que camina deja tras de sí carne hueso y tegumentos en la acera (mi rostro tras el photoshop)

caín plantó una bandera en el culo de la tierra
cuando la sangre de su hermano
brotó como una fuente de su cabeza
eva lanzó besos a sus hijos muertos
desde la colina más alejada de la tierra
donde la noche es la puta de los locos
y los ángeles mueren electrocutados
donde cada escalera roja
guarda una letra en sus peldaños
y cada prostituta negra blanca o transparente
cubre cada uno de sus pechos con una lentejuela

una máscara de porcelana
rompe su estructura al ser tocada por el suelo
sin tomar en cuenta que la muerte
se calza los zapatos de un hombre al dejar su carne viva

cuando cada hombre y cada mujer
tiene un doble al cual responden
y cada doble responde únicamente
a su instante perpetuo tras la mirada de su dueño
mi doble y yo solemos mirarnos a los ojos
los cuales tenemos inmensamente abiertos
e inmensamente redondos
más grandes que los güevos como nos dijeron alguna vez

pero los ojos tienden a cerrarse
y lo verdaderamente deleznable
es el hombre tras el espejo que me grita por mi nombre
cabrón bastardo hijoputa chingatumadre

la barbarie escoge como síntoma primero el desencanto
y está escrito en el dorso de nuestra mano
que el destino no tiene nombre
y nuestro nombre carece de destino
escrito en todos y cada uno de mis ojos
que la ingestión indiscriminada de la carne
merma inevitablemente cualquier rastro del origen

cuando los ángeles juegan a recoger niños muertos
en el ensueño y la vigilia
los fantasmas mantienen viva su memoria
sobre la letra final
del libro aún no escrito
que vuela y se incrusta en la frente
como la saliva de un extraño
quien recita en oraciones sus fantasías ocultas