Mostrando entradas con la etiqueta Poesía generación de los ochentas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía generación de los ochentas. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de julio de 2013

Adelanto de "LA HIPERBÓLICA CAÍDA DEL INSÓLITO NIÑO WEBBER" de próxima publicación.

PRELUDIO


El embrión diminuto del silencio gestado a escondidas con un simple murmullo hace de un hombre dos mitades.
Y las dos partes por separado se funden  sobre el mundo que existe y no se ha vivido
sin serles necesario traspasar una ventana, ni estirar las arterias; básteles un sólo dedo entre los labios.
Y aunque apenas perceptible de entre esas dos voces que contrastan, emerge un extraño sonido comparable únicamente al llanto de un pequeño:

El llanto entrecortado del insólito niño WEBBER

I

Hasta los catorce años creí que los niños nacían por el ombligo.
César Aira

Aquel niño que asoma la cabeza y que hipotéticamente cuenta con tres años, proviene aunque su cuerpo entero compuesto de hueso y carne de una placenta de polímero.
Su lugar en el mundo es el no-sitio de una ciudad oblicua y no identificada en donde mira el cielo que es azul y desde lo azul unido punto por punto en una sola escala monocroma, de entre un segmento que se rompe,  uno de tantos pájaros asoma la cabeza.
II

Su rebelión contra el máximo alfarero y el conjunto todo de las partes que incluyen su sangre láctea, proviene de esa pila bautismal de peltre o lámina blanda y esa absurda tutoría de la cual uno anhela desprenderse. Aquella que decanta del principio del molde único, roto por el coletazo de un ave sin alas (posiblemente también plástica)

III

Más allá de un alarido intenso y de la disculpa o la apología de un cuerpecito hueco que no fue antes de su molde, ni lo fue después de la materia. Antes o después de la manera y la petulante escusa de la forma que mueve los sentidos y los retrae hacia sí mismos, si no fueran desde siempre dos excusas para saberse importante por encima de un vistazo a lo palpable.
Esa carita risueña con sonrisa de petróleo, desde el tercer piso, sino fuera desde siempre un estado intermedio, esa carita soñada como fondo de pantalla, donde la mitología sobrepuesta a un simple destello de perfiles dan forma a un modelo apreciado por el mass media y su hambre enferma de coleccionismo abstracto. La visión infantil de un diosecillo agujerado se recrea y se construye con cada instante y cada paso de un niño sin molde.

IV

Un niño de plástico es evidente por sí mismo. Si el niño WEBBER camina como un niño de plástico, habla como un niño de plástico, y gusta de remover las extremidades de su cuerpo como lo hacen los niños de plástico, muy probablemente sea un niño de plástico, aunque bien pudiera serlo de madera o manteca de cerdo.

XIII

Un estudio (no se sabe con certeza en qué parte del mundo ha tenido lugar) dictaminó que los búlgaros (dícese de todas aquellas personas cuyo primer nacimiento haya tenido lugar en Bulgaria) viven más, es decir, su rango de vida es más elevado que el humano promedio. Esto debido a la continua ingesta de  yogurt.
Un estudio (no se sabe con certeza en que parte del planeta ha tenido lugar)
dictaminó la total carencia de esófago, tripas y menudencias en el niño WEBBER.
Su cuerpo es hueco por completo.
Debido al impedimento para consumir cualquier alimento, su rango de vida se verá reducido notablemente.



Epílogo

De cómo el niño WEBER entró a un cuarto vacío y al descubrir dónde se encontraba, después de tallar sus ojos y limpiar duramente sus legañas, profirió  largo y sonoro grito que terminó por confundir y asustar a los presentes entre los que se encontraba su amigo imaginario.

En medio del centro justo en donde no hay esquinas, desde lo alto de mi cuerpo me observo y me tiento y descubro que la altura de mi cuerpo entero, es en proporción similar al número de espacios en blanco de una hoja en blanco. Quiero no sentir la culpa que me  abandona y caminar en rincón oscuro, sin sentir el temor que ocupa los espacios en blanco de mi cuerpo todo, pero  la intención de  percibirlo se me escapa y se me burla. La noche es una hoja en blanco y esta noche, esta noche, esta noche, todo lo veo claro, todo lo veo blanco, todo lo veo claro, todo lo veo blanco.


De cómo el niño WEBER superó su etapa perverso-polimorfa con una enorme muñeca inflable de color azul, para avanzar a otra etapa perverso-polimorfa con una enorme muñeca de color azul… más intenso.    

Una  mujer de plástico me susurra al oìdo los fragmentos de un soneto amoroso, en una lengua muerta que no comprendo. Me canta al oìdo las estrofas de una antigua canciòn en una extraña lengua olvidada, parecida a la que mis abuelos no recuerdan, parecida a la que mis padres nunca hablaron, parecida a la que yo nunca menciono.Un idioma olvidado en donde palabras como sexo y coito carecen de cualquier traduccion posible y se sustituyen por palabras como: serie, màquina  y matriz, pero ese extraño lenjuage carece de significado y lo que se define como hombre, bien pudiera definirse como màquina, como  plástico, como mujer o como piedra y las palabras que de ella se desprenden adquieren un contorno maleable, donde las vocales se dislocan con todo su significado; entonces digo piedra, entonces digo hombre y digo serie para detener sus cantos,  pero ella no me entiende, entonces me increpa y me insulta y me dice piedra y me dice coito y me dice mierda y los dos recitamos los fragmentos  de  un extraño lenguaje, con una extraña lengua muerta, que ninguno de los dos comprende.


Apuntes sobre la milimétrica y misteriosa desaparición segmentada del insólito niño WEBER, frente a la mirada inquisitiva y escéptica  de los demás que aún no desaparecen[1]

No quedará piedra sobre piedra, cabeza sobre cuerpo, ojo entre los párpados ni corazón enjaulado entre los huesos. La memoria de los dioses fue borrada y las facciones de los rostros serán sustituidas por rostros nuevos perfectibles. No se hablará ya de la duda ni de sus ojos, ni de la multiplicidad de sus fragmentos, de la ruptura de su totalidad deshilvanada que conserva un segmento entre fractales.
Los huesos se filtran por la carne, la abandonan, y forman otro cuerpo separado, pero tal estructura carece de detalles y es en esos ínfimos detalles (llámense ojos, labios, orejas     uñas) es donde realmente se fija la mirada  y radica el misterio de la forma.
















[1] Cabe señalar que la milimétrica y misteriosa desaparición segmentada del insólito niño WEBER frente a la mirada inquisitiva y escéptica de los demás que aún no desaparecen, fue gradual y en periodos de tiempo relativamente largos.


viernes, 29 de marzo de 2013


charles atlas


es sólo la tensión del bíceps braquial
la extensa porción de tuberosidad supraglenoidea de la escápula
distante tanto de los ojos
la voz
y la percepción espacio-tiempo

empieza por el brazo
luego el cuerpo
y pronto es todo

la tensión
la piel     
el músculo que revienta superficies
la ignición inconclusa del porcentaje cero de grasa corporal
 fuerza contra inmovilidad

la tensión aùn de noche
que se presenta evidente en un cuerpo barricada
arco del triunfo y otras consecuencias

la velocidad del muslo
no es igual a la del hombro
sucede ciertas veces
que el cuerpo se nos quiebra
se nos rompe
tejido que genera movimiento en los animales

es materia moldeable
la piel
la grasa
y la enzima

acción y contracción
hueso
piel
y carne

nos vemos por los hombros
torre de babel
puerta de acero
basamento de concreto hidráulico
ni aun por la noche se descansa

¡oh! señor la inmensa musculatura que en la noche se pone linda de veras

gruesos pistones y la fuerza + el tacto y la templanza

el dolor
nuestro dolor
y el dolor del otro
para que el cuerpo se formara entre el éter
y la condensación del sudor que nos empapa la cabeza

qué ganas de escribir algo parecido a un músculo
la fuerza perpetua del antes
el después
y del ahora

¡oh! señor la tierna musculatura que de noche se pone linda de veras

soy la fuerza y contra fuerza
el corte y la tensión
pero no soy la fuerza y tampoco la tensión

¡oh! señor los músculos abiertos y la fuerza de mis dedos
el cuerpo después del cuerpo
antes de la grasa
antes incluso del hueso y la materia







lunes, 3 de diciembre de 2012


piaras     parvadas y muñecas
(responsos a la virgen de soló)


puede ser     es cierto     que durante algunos instantes
adivines mis rasgos cubiertos por un techo lindo de lo lindo     
con detalles rococó

puede ser     no lo niego     que cierta duda te invada      
pero la duda no es la madre de ningún vicio

fue de la noche insisto     el manto y los primeros jadeos
el agua evaporándose     el caramelo pegajoso    
y el niño dios postrado de cabeza

pero  estuvimos más allá de  las noches tintineantes
templos     urinarios y rocío

y sin embargo

en el campo
las muchachas conservan sus mejillas suaves

la lámpara abismal     el traje del otoño     y el pasto que no crece
se repiten hinchando los pulmones

y a la manera de cierto ovidio     el aguardiente y la carne
rosa con el tiempo pero no crece

halla el niño su lenguaje     lejos de las manos impacientes
donde los cuadros se presentan retraídos

y  me encuentro con la nítida imagen de tu cintura delineada
sirva como referencia el más caro de los moldes    
y el perfecto receptáculo de tus carnes en ciernes

tus glúteos firmes y suaves y esos ojos…
mis pies descalzos que se confunden con la yerba
y el pellejo que nos cubre y suele no rasgarse con el pasto

y sin embargo

en el campo
las muchachas conservan sus mejillas suaves



juan pablo castel  y el explorador  mecánico


i.
no es bella la ciudad     pablo     nublada      con ese olor a grasa y agua hedionda que satura cada esquina
no son acaso bellos nuestros ojos      hinchados y rojizos      embelesados por el viento y la carne que se deshace con el ocio
lo sé    pablo     no lo ignoro
pero nadie lo advierte si no lo gritas cerca de su oído
si miramos de cerca a las muchachas     en todas ellas se advierte una mirada que lastima
no se pinta bella la noche     aquella que infecta a la ciudad en viernes
sabemos de sobra que cada uno de sus ladrillos conserva un nombre propio
pero desde la azotea de un edificio sin escaleras     todo se advierte muy distinto
la noche      pablo     despliega sus carnes     impúdica     nadie la para
te has preguntado  por qué el humano se aleja siempre de sus heces

ii.
estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
los hombres como nosotros tienen mala memoria     sin embargo     pese a todo      la conservan

iii.
sobre la ineficaz densidad de las miradas
que cierne de noche la desmesurada altura de los cuatro puntos cardinales
norte     donde se concentran las aves
sur     la mentira descubierta    
una mitad que se aproxima otra que se aleja
el viento que acaricia tus cabellos     
y la espesura que  contrarresta cualquier intento de despegue
estamos condenados al recuerdo     hagamos un rewind de nuestras vidas
y omitamos la media tableta de paxil  para la tristeza de los viernes

estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
estos días no existen     pablo
ni en el este
ni el oeste

iv.
los ojos nos abruman viejo    
qué te dicen a ti los ojos     pablo
lanzas clavadas a la carne que las retiene
qué te dicen a ti los ojos     pablo
lanzas clavadas a la carne que las inutiliza

v.
cada vez son más escasas la ventanas
cada vez más escasas las mujeres que las miran









martes, 4 de enero de 2011

De mi segundo poemario: "odilón" próximo a publicarse



odilón  desde la perspectiva no siempre exacta de su portador


EN ESTOS MESES de encierro
he intentado muchas veces razonar la última palabra del ciego...
Ernesto Sábato


ayer odilón     caro amigo
bajé  por la escalera a tientas
para no toparme con mi sombra
dejé atrás mi piel escamada
y corrí bajo los cascos de un equino

- vieras que ni siquiera tuvo
la delicadeza de mirarme  a los ojos-

dirigí una mirada
a los huecos de mi rostro
donde  inventamos un lenguaje mutuo
donde  dibujamos símbolos                             
que sólo nosotros comprendimos
donde construimos una fonética distinta
a la de nuestros abuelos
e hicimos de nuestra imagen
una estampa en negativo

ahí donde la luz nos penetró al mismo tiempo
y nos llagó la carne en partes iguales
nos rasgó las tripas y testículos
y el rostro todo de igual manera
tendí mi cuerpo en espera de ese ansiado sueño
de la imagen única y verdadera

recorrí  los caminos     odilón
donde cuentas
que las personas suelen mirarse a los ojos
por días
por meses
y  por  años
donde la piel del rostro se transforma
en un ser unánime
y  las miradas se confunden juntas
en un punto imaginario

recorrí los caminos trazados hace lustros
borrados por el paso de los días
pero muy a pesar de mis esfuerzos    
aquellos rostros no me ofrecen
más que horizontes vacíos

rara ítaca me presentas con tus relatos amigo
el  lugar donde nuestro padre
se niega tres veces a sí mismo
el lugar donde la luz del  astro rey nos encandila
y transforma a tristán e isolda
en puercos travestidos

hijos de las sombras nos llamaban
hijos del encierro   
de alas desplumadas y cera derretida
de  carne trémula y palabras escondidas
que se meten por debajo de las uñas

pero aún así  somos inmortales
una imagen impresa
que reniega de su alegoría
que besa
copula
fornica
y expulsa la sangre
que  mana de la noche
habitantes de la frontera más lejana
del país sin bordes
y  la imagen perceptible

llegamos tarde
y tus palabras terminaron
por quemar la tierra que pisábamos
de nuestros ojos brotó sangre y aguamala
y nuestras cabezas trazadas al azar
terminaron  por deformarse tanto a la usanza de viejos trofeos
y de nuestro cuerpo entumecido
emergió la última mirada en espera de respuesta

sin embargo     tú no provocaste que me ahogara en un vaso de agua
tú  me  ahogaste  en la catarata de un ojo
y no sabes o no quieres darte cuenta
que es imposible cambiar lo que nos rodea
con un simple pestañeo

vi  mis adentros      y me vi las entrañas
y las tripas colgando     rojas como en tendedero
y mis carnes llagadas por dentro
y mi aliento cortado
y mis ojos cegados desde dentro
susurrándome al oído

cuántas veces en la vida     hermano

te ha sangrado la retina


  
 principio de la visión  estenopeica  
(remembranzas de odilón)


                                                                         Soy un producto
                                                                           soy un símbolo
                                                      de juegos interminables(…)
                                                                                         Crass


es hora de que mi reflejo se confunda con mi aliento
mi cuerpo desde el culo hasta la lengua
es proporcional a la imagen que refleja
y  me es permitido hablar
de lo que no se alcanza a ver
de lo que no se alcanza a distinguir

los ojos no son necesarios
para ver los sueños
si no para ver sólo  lo que puede ser concebido
y admirar lo que está construido de fondo
de esa manera  lo que está a nuestro alcance
toma forma y se describe
para volverse una representación inexacta
de una realidad cambiante

hipotéticamente una sombra no tiene reflejos
una sombra se basta
con su sombra misma
y la historia más contada
sobre el fondo y la forma
se mutila
con la cara cortada
por un haz de luz en forma de navaja
mientras mi memoria
observa cuando cuelga en llamas
en el cuarto más oscuro
el retrato de mi padre
al lado de su madre loca  y decrépita
con espinas en la frente

vuelvo a verlo en el mismo espejo   
atestado con llamas y recuerdos
sin que en ese espejo se reconozca mi imagen
se rompió el espejo mágico en el que volvía
a verme idéntico
y en cada fragmento fatídico veo sólo un
pedazo de mí
un pedazo de él y de mí
mientras  la imagen figurada se convierte
en un rostro  segmentado
que cubre sus ojos con agujas
mientras la imagen figurada de mi padre
arde entera en un cuarto oscuro



ilusión de muller-lyer

abriré los ojos de una vez por todas
para por fin quedarme ciego
y sentir a solas con mis manos
todo el sudor frío de un hombre sin aliento
separaré los cabellos de mi rostro sólo con
mis manos
y desde la frágil utopía de la inocencia
mis nervios y tendones
se fundirán
como  el molde de una estatua de cera perdida

con  mis pensamientos
desde lo profundo de la noche
atascando con delirios la palabra de un alma empeñada
mirare desilusionado
que todo es tal y como lo recuerdo
que nada ha cambiado
que todo es exactamente
como antes de cerrar los párpados
que la luz y las sombras
ejecutan su danza monocorde
a la hora primera de la noche
y las lágrimas corren hacía el cielo

he amado en más de una ocasión
a una ciega te digo
y sus lágrimas corren hacia el lado opuesto de su sonrisa
he comido los desechos de la vista ennegrecida
y el sabor de lo perdido regresa intacto con el olor de los ojos negros

aticemos con el viento de la noche el calor de la mirada que reinventa
fundamos imagen y sombra con el estertor de un hombre en llamas
y llamemos a la muerte por su nombre
llamemos a los demonios por su nombre
y arranquemos nuestra carne con un solo movimiento

que el sabor de la derrota invada comisuras y orificios
y que el amor de una ciega se convierta en la última esperanza de un hombre con los ojos   
                                                                                                                               /vendados
que a tientas busca el camino hacia la tierra de nadie
donde dos líneas paralelas asemejan un horizonte que se pierde en una sola línea recta



  
 escucha hombre el curioso estruendo de un cristal
o de un ojo de vidrio que se estrella

                                                                     En Yankilandia el cowboy Fritz
                                                                                    mató a la obscuridad

                                                                                           Carlos Oquendo

1

lucía tiene un ojo en lugar de sexo
y por ese hueco descubre cuando digo mentiras
lucía tiene un ojo en lugar de sexo y con ese ojo
me deleita cuando nos quedamos a oscuras
lucía tiene un ojo en lugar de sexo
y con ese ojo los dos miramos
un universo que conspira

2
a mitad de la imagen entre párpado y pestaña
cuchillo
castígame lucía y trágame entero
y déjame ciego

3
escucha lucía el curioso estruendo de un cristal
o de un ojo de vidrio que se estrella
lo hemos visto destruirse a sí mismo
por no gustarle lo que mira
y al verlo ciego creemos en la ceguera
al verlo ciego creemos en la ceguera
al verlo ciego todos nos sabemos ciegos
donde han quedado atrás los días en que los primitivos
veían sólo con sus manos

4
hay un escenario que se cierra tras nosotros
un oscuro telón que nos oculta después de sabernos observados
por las miradas morbosas de los vivos

5
lucía tiene un ojo en lugar de sexo
lucía tiene un ojo que juntos dejamos ciego

6
un hombre  inventa sus propias realidades
un hombre miente por sus propias realidades
un hombre muere por sus realidades inventadas
y lucía
ha muerto por su imagen inventada
por el recuerdo de un hombre dormido

7
lucía
tu sexo es un ojo enorme
lucía
la noche es una visión etílica
lucía
cómo saber cuando hemos quedado ciegos
lucía
cómo saber cuando hemos quedado ciegos


  

 Photobucket